Al igual que la satisfacción, la frustración llega cuando menos te lo esperas, y eso que no me gusta el término esperar, ya que cuando esperas, esperas y esperas, nunca llega. Por una razón muy sencilla: porque no tiene por qué llegar… ¿de dónde?¿por parte de quién?¿por arte de birli-birloque?
No, las cosas llegan cuando tú quieres que lleguen, cuando las encuentras después de mucho esfuerzo y mucho buscar.
Pienso que han habido pocas cosas que he esperado y me han llegado, y dada la experiencia, me ha valido la pena dejar de esperar, ya desde hace un montón de tiempo.
Hay muchas cosas que uno hace, por el bien de esa persona y el-la que tiene al lado, para que todo les vaya bien, hasta que la confianza puesta es tanta que piensas que puedes esperar algo de ella, pero no, no llega la respuesta… Claro que hay veces que llega pero que no es justamente lo que esperabas.
Después de apoyarte y darte ilusiones e incluso impulsarte a tomar unas decisiones, te das cuenta que, una vez tomadas las decisiones estás sólo, que no tienes el apoyo que “esperabas”…
Hoy me he cerrado una puerta, pero tengo suerte y veo que en la sala hay más de una, con una diferencia, que ya no hay nadie que la abra, tan sólo sigues tu camino de la mano de esa persona que pase lo que pase, siempre estará allí, dándome empujones para que la abra, haya lo que haya.
Me doy cuenta que no tengo nada, ni estudios ni trabajo, y que la empresa que monté no ha salido bien y que me he quedado totalmente solo, sin recursos propios para tirar adelante un proyecto que pienso es importante.
Pero no me dara de comer… y me veo con 33 años, sin trabajo, con mucha responsabilidad en dos asociaciones, pero sin sueldo…
He aprendido a no esperar, ni nada ni de nadie, pero no por ello me siento mal, ni sin fuerzas, todo lo contrario, con cada batacazo que me doy – por esperar – me levanto e intento tirar hacia adelante…
Ya se que valgo mucho, que tengo una especie de don para con las personas discapacitadas, pero no es algo que me sirva.
Ya hace meses que sabia que amprodis-sagarmatha no tiraba, y me veia en un pozo, y la verdad, a partir de septiembre ya no se que haré, posiblemente busque trabajo en alguna tienda donde me ofrezcan un sueldo y un horario fijo dado que no he sabido montarmelo tan bien como para poder vivir de una empresa o de mi mujer, que me quiere, me aguanta, me apoya, me empuja, vaya, todo lo que da por mi y por lo que la quiero simpre a mi lado y que no tiene por qué mantenerme si yo me espabilo y me hago valer…
hasta
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